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¿Sabe cuánto daño puede hacer una burla? A veces, mucho más del que imaginamos. Cuando nos reímos de una persona por su discapacidad, por su aspecto físico, por su manera de hablar, de caminar o de comportarse, podemos estar provocando un sufrimiento psicológico que no siempre se ve. Y lo que para unos es una simple broma, para otros puede convertirse en una herida emocional muy profunda.

Las consecuencias psicológicas de las burlas y humillaciones

Como psiquiatra, quiero recordar algo importante: las humillaciones repetidas pueden provocar ansiedad, tristeza, inseguridad, pérdida de autoestima y miedo a relacionarse con los demás. La persona puede empezar a aislarse, evitar determinados lugares, dejar de participar en actividades e incluso sentirse culpable por ser diferente. Y hay algo todavía más preocupante. Cuando el acoso se mantiene en el tiempo, sus consecuencias pueden acompañar a la persona durante muchos años.

En este sentido, puede desarrollar síntomas depresivos, dificultades para establecer relaciones personales, desconfianza hacia los demás y, en los casos más graves, pensamientos de suicidio. Pero quiero destacar algo fundamental: La discapacidad no es lo que destruye la autoestima. Muchas veces es el desprecio de los demás el que consigue tan atroz objetivo.

Por eso, antes de reírse de alguien, piense que esa persona tiene sentimientos, ilusiones, proyectos y el mismo derecho que tú a ser respetada. Y recuerda la frase que titula esta reflexión: «La burla puede durar unos segundos, pero sus consecuencias pueden acompañar a una persona durante toda su vida».

Tres consecuencias del acoso que debemos recordar

La verdadera inteligencia no consiste en encontrar los defectos de los demás, sino en saber respetar sus diferencias. Hay que tener en cuenta siempre, que al burlarse, aunque a veces lo hagamos de forma no especialmente dañina, vamos a dar paso a tres conductas perjudiciales:

  1. El acoso puede destruir la autoestima.
  2. El miedo al rechazo puede conducir al aislamiento.
  3. Las secuelas psicológicas pueden persistir durante años.

La responsabilidad de quienes se burlan y de quienes permanecen indiferentes

No quiero centrarme tanto en quien sufre el acoso, como en la responsabilidad de quienes se burlan y de quienes presencian esas burlas y permanecen indiferentes, e incluso las difunden por las llamadas “Redes”

Discapacidades no visibles: un sufrimiento que debemos evitar

Por otro lado, cuando hablamos de discapacidades no visibles, hay que recordar que existen muchas personas que ya están haciendo un enorme esfuerzo para afrontar sus dificultades cotidianas, aunque los demás no las perciban. La humillación añade un sufrimiento que podría evitarse.

«¿Se ha preguntado alguna vez cuánto daño puede hacer a alguien simplemente por hacer reír a los demás?»