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¿Es la medicina una profesión de riesgo?

¿Es la medicina una profesión de riesgo?.

¿Es la medicina una profesión de riesgo? Esa es la percepción que algunos médicos tiene hoy debido a la enorme sobrecarga y presión asistencial y la gran problemática legal que todo ello produce.

Para tener datos de primera mano que nos permitieran saber el estado real de la cuestión, se diseñó un estudio en el que se incluyen una serie de variables que tratan de perfilar la opinión de los profesionales encuestados sobre su relación con la justicia y la distorsión en la relación médico-paciente derivada de los entresijos legales que la complican.

MATERIAL Y MÉTODO

  • Todos los integrantes del estudio son médicos de atención primaria y especializada y responden a una encuesta diseñada específicamente.
  • Dicha encuesta se cumplimenta al finalizar unos talleres que se dan sobre temas legales.
  • Todos los participantes asisten voluntariamente a los talleres.
  • La recogida de la población muestral se lleva a efecto por todo el estado, obteniendo un total de 984 cuestionarios válidas (se rechazan 180 cuestionarios por mala cumplimentación)
  • Posteriormente se procede al tratamiento estadístico de la información mediante el paquete SPSS.

RESULTADOS

La población muestral está compuesta por 1.984 médicos, de los que el 72,8% pertenece a la medicina de familia y el 27,2% a especializada, situándose la edad media de la población en 45 años.

La distribución por sexo es del 63% de mujeres y el 34% de varones, la distribución geográfica es relativamente homogénea incluyendo todas las provincias, salvo Ceuta y Melilla, y siendo Andalucía la comunidad de la que procede el mayor número de participantes.

El 84,4% de los encuestados se muestra muy interesado por los aspectos legales de la profesión médica, sobre todo por los temas que hacen referencia a la responsabilidad penal, civil, confidencialidad-secreto y redacción de informes periciales.

Sin embargo, el 67% considera que los aspectos legales contaminan seriamente la relación médico-enfermo y entre las causas citan, por este orden, la posibilidad de denuncia por imprudencia, los enfrentamientos por bajas laborales, y la cumplimentación de certificados, informes y otros documentos.

Casi la cuarta parte de los médicos encuestados manifiesta sufrir ya un problema legal, y prácticamente la mitad conoce un compañero en su entorno profesional que lo tiene.

El 68% de los encuestados ha recibido amenazas de algún usuario consideradas subjetivamente serias. Abundando en esta cuestión, 89 sujetos (3,13% de la muestra) refirieron haber sido agredido físicamente por los pacientes. Como veíamos en los titulares del principio de la presentación, se han incrementado notablemente las agresiones a los médicos y, extrapolando algunos datos oficiales, se calcula que existiría un promedio de unas 3 agresiones diarias.

A este respecto cabe destacar que el impacto que todo esto tiene sobre el colectivo médico es muy negativo, generando en estos profesionales un elevado grado de desgaste y malestar, como lo demuestra el 20% de los encuestados que refieren estar “quemados” y de los que el 65% cree que ese estrés se produce más por la propia presión de la administración y la administración del trabajo que por el trato o relación con el enfermo.

Si bien, más de la mitad de los encuestados declaran que las veces que ha tenido algún tipo de relación con la administración de justicia el trato recibido ha sido bueno o aceptable, más de una cuarta parte de los participantes cree que los jueces no comprenden ni valoran adecuadamente la relación médico-paciente y los problemas que ésta tiene.

Las tres cuartas partes de los encuestados creen que cuando existen discrepancias entre sanitario y usuario, la administración da la razón habitualmente a éste último, lo que menoscaba la relación entre médico y paciente y la autoridad sanitaria, lo que tendería a provocar que más de la mitad de los profesionales sanitarios practique una medicina defensiva.

El 40% de los encuestados considera que hay un abuso significativo de la sanidad pública, y un 65% cree que la educación sanitaria de los usuarios es mala o muy mala, acudiendo a los servicios de urgencias con criterios muy dudosos y presionando al médico a realizar pruebas que no son necesarias. Todo esto incide directamente en la posibilidad de denuncias y demandas.

Entre las principales dificultades manifestadas por los médicos en la relación con el paciente se encuentra la nacionalidad del usuario, en gran parte debido a la dificultad lingüística que distorsiona la comunicación en la consulta, y por otro lado, Internet como fuente a la que los usuarios acuden en busca de información sin discriminar entre páginas fiables o no, que pueden darle información más o menos errónea. Es un hecho que hoy en día Internet es una de las fuentes principales de información para el paciente pero éste siempre debe saber reconocer y diferenciar las páginas avaladas por organismos oficiales de aquellas que no dejan de ser, por ejemplo, páginas promocionales de supuestos remedios no reconocidos por los organismos nacionales

Existe un gran interés y preocupación por parte de los profesionales médicos por los temas de responsabilidad profesional, al tiempo que se pone de manifiesto la existencia de un cierto desconocimiento e inseguridad en torno a los temas legales de la actividad médica, lo que condiciona su trabajo y sus relaciones con los pacientes.

PROPUESTAS Y SOLUCIONES

  • La buena comunicación con el enfermo y su familia y la formación adecuada en materia legal es la mejor “medicina defensiva”.
  • Es necesario “cuidar al cuidador”, ello redunda siempre en beneficio del enfermo-usuario.
  • La educación sanitaria es la mejor manera de racionalizar el gasto y mejorar la asistencia.
  • ¡Cuidado! Si se estimula indiscriminadamente la “prevención”, se aumenta la demanda, y si esta aumenta, se deben incrementar los recursos.
  • La comunicación entre profesionales del derecho y de la salud por el bien de todos, incluido el enfermo, debe ser mucho más directa, frecuente e intensa.
  • Es conveniente que los profesionales sanitarios tengan una mayor y mejor información y formación, sobre los aspectos legales inherentes a su actividad asistencial.
  • El médico debe priorizar la atención al enfermo, y no los aspectos legales, burocráticos o económicos.
  • No está claro que la consideración legal de “autoridad” sea beneficiosa en la RELACION MEDICO-ENFERMO

 

 

 

Presentación del estudio realizado en el Gran Hotel de Zaragoza, el día 4 de Mayo de 2016, a las 9,30 horas. 

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José Carlos Fuertes

Doctor en Medicina Especialista en Psiquiatría. Profesor Extraordinario de la Universidad de Zaragoza.