Jose Carlos Fuertes

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CORRUPCIÓN DE MENORES

Esta semana he participado, como suelo hacer habitualmente, en un magazine televisivo matutino. En esta ocasión se comentaba la detención de una red de corrupción de menores en Murcia. Manifesté mi repulsa ante este hecho como no podía ser de otra forma, y dejé claro que hay que castigar duramente a los presuntos corruptores. Hasta ahí todo bien.

El problema, y las encendidas criticas hacia mi persona han surgido, cuando añadí que quizá, sólo quizá, unas jóvenes entre 14-17 años, que son competentes para decidir si abortan, si reciben un tratamiento médico, si quieren tener relaciones sexuales, si se operan de sus pechos o si siguen una huelga y no van a clase, deberían saber discernir  también si lo que están haciendo, o lo que se les propone hacer, es un delito, una irregularidad o quizá una forma para conseguir determinadas prebendas y mantener un nivel de vida mayor del que pueden.

Pronto me han tachado de retrogrado, carca, mal padre. Algunos han ido mas lejos y me han dicho que pretendía justificar un delito. Incluso ha habido quien ha llegado a decir que yo cargaba el acento sólo sobre las pobres adolescentes, en lugar de hacerlo como corresponde con los malvados pervertidos. En fin… ya se pueden imaginar, y sino lo hacen vean el programa que esta colgado en la red.

Dejando de lado las descalificaciones personales, que no merecen mas comentario y que forman parte del precio a pagar por aparecer en un medio de comunicación, si creo que el tema merece una reflexión sosegada y algo más profunda. Pienso que lo que afirme en el programa de marras no es ninguna barbaridad, ni ningún grave desatino. 

Soy de los que opinan que en la actualidad hay una sobreprotección del menor, y todas las actitudes en exceso no son saludables. Ello se agrava cuando esa “sobreprotección” lo es esencialmente para unas cosas, y se convierte en un “laissez faire” para otras. Esta claro que la “corrupción de menores” existe, que es deplorable, perseguible, punible y que a cualquier sujeto sano le produce intenso hastió y malestar. Se puede decir mas fuerte pero no mas claro. Pero una cosa es la corrupción y manipulación de un menor, conducta abyecta donde las haya, y otra negar que existen jovencitas y jovencitos que venden su cuerpo para conseguir dinero y lujo.

La prostitución juvenil es horrenda, pero a ella se llega por muchos caminos. En unos casos es la necesidad, la incultura, la adicción a sustancias, la marginalidad, la pobreza, el chantaje, la manipulación. Pero también se produce en otros por el exceso de hedonismo, por la intolerancia a la frustración, por la búsqueda del lujo y del capricho efímero, por una falta de autoridad y limites en la educación, por una perdida de actitudes éticas, por desidia y dejadez familiar. En fin dos caras de la misma moneda, como casi siempre.

Si queremos ir a la raíz del problema y poner remedio a este tipo de situaciones, habrá que acudir a las causas. Quedarnos solo en la aplicación dura y contundente del código penal, siempre necesaria e incuestionable, es cerrar los ojos y no querer ver la totalidad de la cuestión. Esta postura puede que nos deje algo mas tranquilos y reconfortados, pero el problema seguirá.

Hay que incidir y actuar sin duda sobre los clientes que consumen la prostitución infantojuvenil y castigar con todo el peso de la ley a aquellos sujetos que entran por ese tortuoso e ilícito camino. Pero también hay que analizar y estudiar el porque algunos jóvenes deciden libremente vender su cuerpo para conseguir dinero. Dinero que no es para comer, sino en muchos casos para satisfacer caprichos, conseguir objetos que equivocadamente les hacen pertenecer a un grupo social determinado y sobre todo huir equivocadamente de una realidad que no les satisface.

Detrás de la prostitución infantojuvenil hay mafias y delincuentes sin escrúpulos que merecen nuestro mayor reproche. Pero también hay sujetos jóvenes que impregnados de un relativismo brutal y siguiendo modelos insanos que todos los días les entran por los ojos, deciden, equivocada pero libremente, vivir a consta de su cuerpo y explotar sus encantos y su juventud.

 

 

 

 

 

 

Última actualización el Miércoles, 04 Febrero 2015 20:24

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